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El desafío de la descarbonización: Oportunidades energéticas

El desafío de la descarbonización: Oportunidades energéticas

29/01/2026
Maryella Faratro
El desafío de la descarbonización: Oportunidades energéticas

La descarbonización consiste en reemplazar gradualmente los combustibles fósiles por fuentes limpias, reduciendo al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero y asegurando un mañana habitable para las próximas generaciones.

Más allá de un objetivo climático, esta meta supone una ventana de innovación sin precedentes, que impulsa la competitividad y genera empleo local, a la vez que mejora la salud de nuestras ciudades.

Contexto global y proyecciones

La capacidad renovable mundial se multiplicará por 2,7 antes de 2030, liderada por la solar fotovoltaica y la eólica. Estos avances aceleran la transición progresiva hacia energías limpias con costes cada vez más competitivos.

El Hydrogen Council proyecta un aumento de la demanda global de hidrógeno desde 90 Mt actuales hasta cerca de 660 Mt en 2050, impulsando su rol estratégico como vector de descarbonización industrial y del transporte de larga distancia.

En Europa se espera una reducción del 30% en la demanda final de energía y una caída del 65% en la dependencia de importaciones de combustibles, reforzando la autonomía comunitaria.

1. Electricidad Renovable: liderazgo consolidado

En España la potencia instalada roza los 32 GW en solar fotovoltaica y 31 GW en eólica terrestre, marcando un punto de inflexión en la matriz energética nacional.

El principal reto es integrar millones de megavatios autorizados que aún no se conectan a la red, gestionar la variabilidad y garantizar la estabilidad a largo plazo.

Para ello, se acelera la repotenciación de parques existentes, el desarrollo offshore y la digitalización de infraestructuras para una gestión eficiente de la red energética.

2. Movilidad Eléctrica: electrificando el transporte

Las ventas de vehículos eléctricos crecen a doble dígito, impulsadas por el Plan MOVES y una oferta cada vez más diversa. Esto contribuye a una drástica reducción de emisiones urbanas.

La red de recarga pública asciende a casi 50.000 puntos, aunque la distribución sigue siendo desigual. La meta para 2026 es dotar de infraestructuras homologadas a todos los municipios de más de 5.000 habitantes.

La electrificación de flotas corporativas y autobuses interurbanos se perfila como factor determinante para mejorar la calidad del aire y reducir la huella de carbono.

3. Biocombustibles y Biogases: alternativas sostenibles

La aviación incorpora desde 2025 al menos un 2% de combustibles sostenibles (SAF), porcentaje que aumentará progresivamente. Este cambio representa un gran paso hacia la descarbonización del transporte aéreo.

El biometano cuenta con un potencial técnico que podría cubrir hasta el 40% de la demanda nacional de gas natural, posicionándose como un vector inmediato y seguro para la transición energética.

4. Hidrógeno Renovable: el vector del futuro

Se proyecta que el hidrógeno represente entre el 10% y el 12% del consumo final de energía en la UE para 2050. Su distribución en mezcla con gas facilitará una transición progresiva hacia energías limpias.

Reutilizar infraestructuras gasistas existentes permitirá descarbonizar industrias intensivas y transporte pesado con menor inversión inicial y mayor rapidez de implementación.

Estrategias clave de descarbonización

Para alcanzar una economía neutra en carbono, es imprescindible desplegar un conjunto de tácticas coordinadas que impulsen la generación, el consumo y la eficiencia.

  • Impulso masivo de energías renovables con subastas y financiación pública.
  • Electrificación de sectores industriales, transporte y edificios residenciales.
  • Mejora de la eficiencia energética en procesos y entornos urbanos.
  • Captura y almacenamiento de carbono en fuentes puntuales de emisión.

Desafíos técnicos y tecnológicos

Aunque existen avances sobresalientes, el camino hacia la neutralidad enfrenta obstáculos que requieren innovación y colaboración público-privada.

  • El 70% de las tecnologías necesarias aún no se han probado a escala industrial.
  • Se necesita expandir cinco veces la capacidad renovable y soluciones de flexibilidad.
  • Integrar almacenamiento avanzado para compensar la intermitencia eólica y solar.

Beneficios y oportunidades

Ante este escenario, las ventajas son múltiples y abarcan dimensiones económicas, sociales e industriales, ofreciendo un modelo de progreso sostenible.

  • Reducción de emisiones: mejora la calidad del aire y la salud pública.
  • Seguridad energética: menor dependencia externa y mayor autonomía.
  • Creación de empleo: en renovables, movilidad y eficiencia.
  • Innovación permanente: nuevos modelos de negocio circulares.
  • Competitividad global: mejor posicionamiento en mercados verdes.

La descarbonización es un desafío colectivo que exige visión a largo plazo y voluntad política, pero también ofrece una oportunidad histórica para redefinir nuestro crecimiento y legado.

Cada actor—gobiernos, empresas y ciudadanos—tiene un papel decisivo. Al unir esfuerzos, podremos construir un sistema energético resiliente, justo y respetuoso con el planeta.

El futuro está en nuestras manos: es momento de acelerar la transición y aprovechar el potencial ilimitado de las energías renovables para forjar un mañana próspero y limpio.

Referencias

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro escribe para Prismal con enfoque en educación financiera, organización del dinero y construcción de hábitos económicos responsables.