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El Dilema de la Desindustrialización: Impacto en la Competitividad Global

El Dilema de la Desindustrialización: Impacto en la Competitividad Global

27/12/2025
Robert Ruan
El Dilema de la Desindustrialización: Impacto en la Competitividad Global

La caída del peso de las actividades manufactureras en la economía global trasciende la simple pérdida de empleos. Representa un desafío profundo para la recuperación de cadenas de valor, la innovación y la autonomía estratégica de naciones enteras. Comprender sus causas, evidencias y soluciones resulta esencial para diseñar políticas efectivas y construir un futuro industrial sostenible.

Definición y Causas Históricas

La desindustrialización se define como la pérdida relativa y absoluta de la industria manufacturera en el PIB y el empleo de una economía. No es solo un crecimiento más lento, sino una desindustrialización real y sostenida que transforma el tejido productivo y la estructura social.

Entre las causas históricas más relevantes destacan:

  • Deslocalizaciones por diferencias salariales: empresas avanzadas transfirieron conocimientos técnicos y procesos a economías emergentes en busca de bajos costos laborales.
  • Avances en Tecnologías de la Información y la Comunicación: habilitaron una combinación rentable antes imposible, uniendo alta tecnología y mano de obra barata.
  • Estandarización y automatización de tareas: redujeron la necesidad de mano de obra industrial en países desarrollados.
  • Costes energéticos y regulatorios elevados: impulsaron traslados productivos hacia regiones con tarifas y regulaciones más flexibles.
  • Competencia china: apoyada en subvenciones masivas, exceso de capacidad y costes bajos en sectores clave.

En Europa, esta dinámica generó una polarización regional en Europa mediterránea, con centros industriales en el este y una notable desindustrialización en países como España, Grecia e Italia.

Evidencia Empírica en G7 y Europa

Desde principios del siglo XXI, los miembros del G7 han experimentado una merma de su participación en el valor añadido manufacturero global. Los datos revelan una caída de cuotas nacionales en producción que no se explica solo por el crecimiento de servicios, sino por un declive estructural en la industria.

Este fenómeno se traduce en:

  • Disminución de capital y talento en áreas manufactureras estratégicas.
  • Brechas tecnológicas crecientes frente a potencias emergentes.
  • Mayores costes de importación de bienes esenciales y dependencia externa.

Impactos Económicos y Sociales

Este desajuste ha provocado una disminución rápida del empleo manufacturero y una creciente percepción de autonomía estratégica frente a competidores.

Contexto Global 2026

Las proyecciones del FMI y del Banco Mundial para 2026 apuntan a un crecimiento moderado y desigual:

  • Global: 2,6–3,1% anual, el nivel más bajo en décadas.
  • Países avanzados: EE.UU. supera el 2%, el resto del G7 se sitúa por debajo del 1%.
  • Economías emergentes: India crece más del 6%, China alrededor del 4%, Latam cerca del 2,3%.
  • Comercio mundial: desacelera al 2,3% por tensiones arancelarias y cadenas fragmentadas.

Estos datos anticipan un futuro donde la autonomía estratégica frente a competidores será clave para mantener la resiliencia y la seguridad económica.

Oportunidades y Estrategias para Mitigar la Desindustrialización

Aunque el diagnóstico es complejo, existen vías para revertir tendencias y fortalecer la industria:

  • Electrificación e hidrógeno verde para competitividad: impulsar la descarbonización de la industria pesada, creando empleos y reduciendo costes energéticos.
  • Automatización e IA: modernizar procesos, elevar la productividad y competir con economías de bajo costo.
  • Políticas públicas de incentivo industrial: fomento de I+D, clusters regionales y formación especializada.
  • Metamorfosis industrial hacia la era digital: integración de tecnologías de vanguardia para crear una nueva base manufacturera.

Estos enfoques pueden generar un incremento del PIB industrial entre un 10% y un 20%, además de crear más de 1,5 millones de empleos en la península ibérica para 2030.

Conclusiones Finales

La desindustrialización no es un destino inevitable, sino un llamado a la acción. Implica repensar modelos, invertir en innovación y fomentar alianzas público-privadas. Solo así se podrá recuperar resiliencia y competitividad global, asegurando un futuro sostenible y próspero para las próximas generaciones.

El reto es mayúsculo, pero la historia demuestra que las transformaciones profundas nacen de crisis gestionadas con visión estratégica y compromiso colectivo.

Robert Ruan

Sobre el Autor: Robert Ruan

Robert Ruan participa en Prismal creando artículos centrados en gestión financiera personal, control del presupuesto y fortalecimiento de la estabilidad económica.