La fusión nuclear despierta la esperanza de una era energética renovada, donde la fuerza del Sol se recrea en nuestros reactores y brinda una alternativa capaz de sustituir a los combustibles fósiles y a la fisión tradicional.
Al replicar el proceso estelar, la fusión combina núcleos ligeros de hidrógeno para liberar una enorme cantidad de energía. Este método promete energía limpia y sostenible a escala industrial, con un potencial de suministro textualmente infinito gracias a la abundancia de deuterio en agua de mar.
Hoy día, el mix global depende principalmente de combustibles fósiles, que constituyen más del 60 % de la generación, mientras que la fisión nuclear aporta cerca del 10 %. Las renovables intermitentes, como solar y eólica, crecen, pero requieren respaldo permanente.
La fusión nuclear ofrece energía constante y predecible, libre de emisiones directas de CO2 y con minúsculos residuos radiactivos de corta vida. Los combustibles primarios, deuterio y tritio, son accesibles y pueden obtenerse del agua de mar y del litio.
Además, la ausencia de reacciones en cadena descontroladas elimina el riesgo de accidentes catastróficos o meltdown, brindando seguridad energética a largo plazo y mejorando la percepción pública de la energía atómica.
El mercado global de fusión nuclear experimenta un crecimiento sostenido, impulsado por inversiones privadas y públicas, avances en materiales y optimización magnética. Se estima que pase de 330.10 mil millones USD en 2024 a más de 580 mil millones en 2035.
El CAGR proyectado se sitúa entre el 5.6 % y el 6 % para 2035-2040, con Europa liderando en financiamiento y desarrollo técnico, seguida por Norteamérica y la región Asia-Pacífico, donde China, Japón y Corea del Sur aceleran sus iniciativas.
Numerosos esfuerzos convergen para alcanzar la viabilidad comercial.
La integración de IA en el control de plasma y el diseño de materiales resistentes a la radiación acelera la innovación, creando colaboración público-privada para innovación acelerada y reduciendo plazos estimados.
Aunque prometedora, la fusión afronta obstáculos significativos que requieren tiempo, recursos y cooperación internacional:
La superación de estas barreras determinará la llegada de la fusión al mercado, posiblemente en la segunda mitad del siglo XXI.
Con éxito, la fusión nuclear protagonizará una transformación energética profunda, sustituyendo gradualmente a los combustibles fósiles y complementando las renovables con suministro estable las 24 horas.
Los sectores industriales intensivos en carbono, como la siderurgia, la química y el transporte marítimo, podrán descarbonizarse con calor de fusión, mientras que la producción de hidrógeno se convertirá en una realidad más limpia y eficiente.
La diversificación de la matriz, la descarbonización de industrias intensivas en carbono y la seguridad en el suministro consolidan la fusión como pilar esencial de un sistema energético resiliente.
La fusión nuclear ofrece la oportunidad de una verdadera revolución en la matriz energética global, donde la humanidad aprovecha la misma fuerza que alimenta las estrellas para impulsar un futuro más limpio, seguro y próspero.
Referencias