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El Petróleo y sus Efectos Dominó en la Economía Mundial

El Petróleo y sus Efectos Dominó en la Economía Mundial

27/01/2026
Maryella Faratro
El Petróleo y sus Efectos Dominó en la Economía Mundial

El petróleo es mucho más que un simple combustible: es la savia que impulsa la maquinaria de la economía global. Sus fluctuaciones disparan reacciones en cadena que afectan precios, empleos, monedas y hasta la estabilidad política. Comprender el recorrido de cada barril es esencial para anticipar riesgos y oportunidades, tanto para gobiernos como para empresas y ciudadanos.

Contexto histórico y rol del petróleo

Desde finales del siglo XIX, el petróleo dejó de ser un recurso anecdótico para convertirse en un activo estratégico central para transporte, industria y defensa. Durante el siglo XX, tres choques petroleros de la década de 1970 demostraron su poder: en 1973, la OPEP aplicó un embargo; en 1979, la revolución iraní paralizó exportaciones; y en los noventa, la apertura rusa y el auge del shale transformaron los mercados.

La crisis financiera de 2008 y el desplome de 2014–2016 mostraron la sensibilidad de precios ante exceso de oferta. El shock de 2020, con la caída de la demanda por la pandemia, llevó los precios de algunos contratos a valores negativos por primera vez en la historia. El repunte de 2021–2022, impulsado por la recuperación económica y tensiones geopolíticas, volvió a colocar al petróleo en el centro del debate.

Oferta mundial de petróleo: productores y estructuras

La oferta está fragmentada entre productores convencionales, no convencionales y grandes consorcios como la OPEP. Comprender quién domina la producción y cuánto le cuesta extraer cada barril es clave para anticipar movimientos.

Principales productores y reservas

  • Arabia Saudí: cerca de 10,5 mb/d.
  • Estados Unidos: más de 11,0 mb/d, con auge de lutitas.
  • Rusia: alrededor de 10,2 mb/d.
  • Canadá y Emiratos Árabes Unidos: entre 4 y 5 mb/d.

La distinción entre petróleo convencional y no convencional (shale oil, arenas bituminosas) radica en coste y complejo técnico. Los pozos en aguas ultraprofundas requieren inversiones muy elevadas, mientras que las lutitas en EE. UU. redujeron el coste de equilibrio, transformando la geopolítica energética.

OPEP, OPEP+ y su influencia

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), junto con Rusia y otros aliados (OPEP+), controla cerca del 40% de la oferta global. A través de cuotas de producción coordinadas, deciden recortes o aumentos que pueden elevar o hundir el precio del Brent y del WTI en cuestión de días. La capacidad ociosa de algunos miembros actúa como colchón, pero la volatilidad persiste.

Demanda mundial de petróleo y su evolución

La demanda global supera hoy los 100 mb/d, impulsada por el transporte y la petroquímica. Sin embargo, su crecimiento depende de la transición energética y el desarrollo de energías renovables.

  • OCDE (EE. UU., Europa, Japón): consumo estancado o en lenta disminución.
  • Economías emergentes (China, India, Sudeste Asiático): ritmo de crecimiento anual superior al 2%.
  • Transporte: representa más del 55% de la demanda total.

El debate sobre el pico de demanda se intensifica: algunos analistas predicen un máximo antes de 2030, otros lo retrasan hasta 2040. La penetración de vehículos eléctricos, las normas de eficiencia energética y climáticas y las políticas de neutralidad de carbono aceleran la transición, pero la dependencia del petróleo en algunos sectores sigue siendo alta.

Formación de precios y volatilidad

Los crudos de referencia, Brent y WTI, sirven de base para contratos físicos y futuros. En mercados de futuros, especuladores y empresas realizan coberturas (hedging) para mitigar riesgos de precio. Los diferenciales entre Brent y WTI suelen oscilar entre 2 y 5 dólares por barril, influenciados por costes de transporte y cuellos de botella.

Factores de corto plazo – conflictos geopolíticos, sanciones, desastres naturales – pueden disparar subidas o caídas bruscas. Por ejemplo, el ataque a infraestructuras en Medio Oriente o un huracán en el Golfo de México pueden alterar en días el precio global.

Efectos dominó en la macroeconomía global

Los cambios en el precio del petróleo se transmiten en varias capas de la economía, afectando desde la inflación hasta el empleo y el tipo de cambio.

  • Inflación y costos de producción: un alza de 10 USD/barril puede añadir entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales a la inflación anual de un importador neto.
  • Crecimiento económico y empleo: precios altos reducen el ingreso disponible en hogares y empresas, mientras que precios bajos recortan ingresos fiscales de países exportadores.
  • Tipos de cambio y balanza de pagos: monedas de exportadores tienden a apreciarse cuando sube el precio, mejorando sus cuentas corrientes, y viceversa.

En economías dependientes, un shock petrolero se refleja en recortes de gasto público, aumento del desempleo en sectores energéticos y presión social. Para sectores logísticos, cada variación de precio encarece el transporte y repercute directamente en el precio al consumidor.

Reflexiones y acciones prácticas

Comprender el impacto macroeconómico y social ineludible del petróleo permite anticipar escenarios y diseñar estrategias: diversificar las fuentes energéticas, promover la eficiencia en el transporte y apoyar la innovación en renovables.

Los inversores pueden protegerse mediante coberturas y carteras equilibradas, mientras que los responsables de política pública deben incentivar la transición energética y pico de demanda con incentivos y regulaciones adecuadas. Sólo así se logrará mitigar los efectos dominó y construir una economía más resiliente.

En definitiva, el petróleo sigue moviendo al mundo, pero entender su dinámica permite transformar la amenaza en oportunidad, impulsando un futuro donde la energía sea más limpia, segura y asequible.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro escribe para Prismal con enfoque en educación financiera, organización del dinero y construcción de hábitos económicos responsables.