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El valor de los datos no estructurados en la economía actual

El valor de los datos no estructurados en la economía actual

11/02/2026
Robert Ruan
El valor de los datos no estructurados en la economía actual

La era digital ha desencadenado una auténtica revolución en la forma en que generamos, almacenamos y utilizamos la información. Hoy en día, la mayoría de los datos con los que trabajan las empresas no siguen un esquema rígido ni un formato predefinido. Se trata de los datos no estructurados, un recurso de incalculable valor que está transformando la toma de decisiones y el rendimiento económico a escala global.

En este artículo exploraremos cómo estos datos, que representan una oportunidad sin precedentes, impulsan la economía digital del dato, generan nuevos modelos de negocio y plantean desafíos regulatorios y competitivos que requieren respuestas innovadoras.

Definición y contexto

Los datos no estructurados abarcan textos, imágenes, videos, audios, bitácoras, contratos, informes médicos, patentes y más. A diferencia de los datos estructurados, que siguen un esquema predefinido para su eficiente almacenamiento y análisis, los no estructurados carecen de un formato uniforme.

De hecho, se estima que representan 80% y 90% del total de datos manejados por las organizaciones. Forman parte de la economía del dato, entendida como el conjunto de actividades de generación, recopilación, almacenamiento, procesamiento y análisis habilitados por tecnologías digitales.

Impacto económico y crecimiento

La economía del dato tiene un efecto multiplicador en la generación de riqueza. Sus impactos se dividen en tres categorías: impactos directos, indirectos e inducidos, que abarcan desde los ingresos de empresas especializadas hasta nuevos empleos y actividades en toda la cadena de valor.

  • En la UE27: Facturación de 455.000 M€ en 2021, 496.000 M€ en 2022 (crecimiento interanual 8,9%), y proyección de superar 1 billón de euros en 2030.
  • En España: Contribución de 2,5% del PIB en 2019, prevista a 4,1% en 2025, con ingresos sectoriales de 8.368 M€ en 2025 y 11.939 M€ en 2030.
  • Volumen global de datos: De 33 Zettabytes (ZB) en 2018 a 175 ZB en 2025, de los cuales el 80% son no estructurados.

Aplicaciones y valor de los datos no estructurados

Los datos no estructurados abren la puerta a aplicaciones avanzadas que revolucionan sectores clave y fortalecen la competitividad:

  • Analítica predictiva y decisiones estratégicas: Permiten identificar patrones de comportamiento de clientes, anticipar fallos de máquinas y prevenir litigios en áreas legales y de seguros.
  • Inversión cuantitativa: La integración de información no estructurada, como patentes y textos, en modelos financieros abre nuevos horizontes para la gestora de activos.
  • Sectores clave: Salud (biometría y diagnósticos), manufactura y minería (100.708 M€ en 2022; 127.738 M€ en 2025) impulsados por automatización y colaboración remota.
  • Tecnologías habilitadoras: Big Data para procesar datos heterogéneos y blockchain para garantizar la integridad y trazabilidad de la información.

Riesgos y desafíos en la competencia y regulación

El manejo de grandes volúmenes de datos no estructurados plantea retos vinculados a la concentración de información en manos de unos pocos actores, capaces de segmentar precios y anticipar la demanda con algoritmos sofisticados.

  • Concentración de datos: Empresas dominantes crean barreras de entrada, limitando la competencia y propiciando monopolios en sectores como fintech.
  • Impactos negativos: Pérdida de innovación, degradación de calidad para el consumidor y sesgos en modelos de análisis.
  • Recomendaciones regulatorias: Políticas que garanticen un acceso equitativo y supervisión activa para evitar prácticas anticompetitivas.

Proyecciones y futuro

De cara a 2030, la economía del dato seguirá expandiéndose. La UE destina inversiones masivas en nubes seguras, 5G, IoT, edge computing e IA, fortaleciendo su soberanía digital y capacidad de innovación.

Las empresas que adopten estrategias que integren datos no estructurados con fuentes tradicionales tendrán una ventaja competitiva clara, traducida en procesos más ágiles, productos personalizados y decisiones basadas en información real y dinámica.

Para aprovechar este potencial es esencial invertir en talento especializado, infraestructuras robustas y colaborar con entidades públicas y privadas que impulsen estándares de interoperabilidad y ética en el uso de datos.

Conclusión

Los datos no estructurados son hoy el motor de la transformación digital empresarial. Su adopción responsable y estratégica puede generar un impacto económico exponencial, mejorar la competitividad y abrir nuevas vías de innovación.

Cada organización tiene ante sí el reto y la oportunidad de convertir esta marea de información en valor real. Aquellas que sepan navegarla con visión y herramientas adecuadas liderarán el mercado del futuro.

Robert Ruan

Sobre el Autor: Robert Ruan

Robert Ruan participa en prismal.me creando artículos centrados en gestión financiera personal, control del presupuesto y fortalecimiento de la estabilidad económica.