En un entorno económico lleno de incertidumbre, contar con estrategias de protección eficaces es fundamental para cualquier empresa o inversor. Los contratos forward y futuros ofrecen una red de seguridad financiera que permite anticipar y mitigar riesgos.
Los derivados son instrumentos cuyo valor deriva de activos subyacentes, como divisas, tasas de interés o commodities. Estos productos se diseñan para gestionar riesgos y especular con movimientos de mercado.
Entre las herramientas más utilizadas encontramos:
Aunque ambos contratos buscan fijar precios futuros, difieren en características clave de negociación, riesgo y liquidez.
El uso principal de forwards y futuros radica en proteger tus flujos de caja frente a variaciones adversas en precios y tipos de cambio. Dos grandes aplicaciones son:
1. Cobertura de divisas: Exportadores e importadores fijan precios futuros para evitar que movimientos cambiarios erosiones sus márgenes.
2. Cobertura de commodities: Empresas energéticas o agrícolas aseguran un precio estable de venta o compra de materias primas.
Antes de implementar una estrategia, es crucial valorar los beneficios y limitaciones de cada contrato derivado:
Para entender mejor el impacto de la cobertura, revisemos un ejemplo práctico de una empresa exportadora peruana.
Ejemplo: Empresa Margarita SA tiene un receivable de US$1 millón a 90 días. Contrata un forward para vender esos dólares a S/. 3.5825, asegurando S/. 3.582.500.
Sin cobertura, si el tipo de cambio sube a S/. 3.60, deja de ganar S/. 17.500. Si baja a S/. 3.48, pierde S/. 102.500. Con el forward, elimina la incertidumbre y fija su flujo de caja.
Este resultado demuestra cómo una decisión informada y estratégica puede fortalecer la estabilidad financiera de la empresa.
El marco normativo peruano distingue entre cobertura y especulación. La SUNAT exige que las operaciones destinadas a mitigar riesgos cumplan con pruebas de eficacia (80-125%) para ser deducibles.
Los gastos derivados de forwards o futuros clasificados como especulativos no son deducibles, y sus ganancias se tributan como renta de tercera categoría. Por ello, es vital documentar y justificar cada operación.
Para diseñar un plan de protección robusto, sigue estos pasos esenciales:
En un mundo globalizado, la volatilidad es un desafío constante. Sin embargo, aplicar herramientas de cobertura como forwards y futuros te permite navegar con certeza y confianza. Construye tu propia estrategia, fortalece tu negocio y conviértete en un referente de estabilidad financiera.
Referencias