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Infraestructuras Digitales: El Nuevo Oro de la Geopolítica Económica

Infraestructuras Digitales: El Nuevo Oro de la Geopolítica Económica

03/01/2026
Robert Ruan
Infraestructuras Digitales: El Nuevo Oro de la Geopolítica Económica

En la última década, América Latina y el Caribe han emergido como un punto de atracción para la inversión extranjera directa digital, superando los sectores tradicionales y redefiniendo el paisaje económico regional. Tras la recuperación post-pandemia, la región recibió anuncios de inversión por 20,000 millones de dólares en 2024, impulsados por proyectos de infraestructura digital como centros de datos y plataformas de procesamiento de datos. Esta tendencia no solo refleja la digitalización global y reorganización de cadenas de valor, sino también el protagonismo de multinacionales tecnológicas globales e innovadoras que concentran capital en servicios de nube, inteligencia artificial y ciberseguridad.

Crecimiento de la Inversión Extranjera Directa Digital

El avance tecnológico ha elevado a la IED digital como una prioridad para gobiernos y grandes corporaciones. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) identifica tres vectores que definirán la dinámica de las próximas inversiones en la región.

  • Expansión de infraestructura digital: La construcción de centros de datos y cables submarinos exige un consumo intensivo de energía y recursos hídricos, generando tensiones en la sostenibilidad ambiental.
  • Influencias geopolíticas y comerciales: Conflictos comerciales entre China y Estados Unidos configuran la gobernanza de internet y establecen nuevos estándares tecnológicos.
  • Dominio de multinacionales tecnológicas: Actúan como proveedores críticos de servicios para empresas y gobiernos, más allá del consumo masivo.

Estos factores se combinan para explicar por qué la concentración de la inversión se da primordialmente en países de renta alta y en clústeres de alto valor agregado, con baja intensidad laboral y escasos encadenamientos productivos hacia el resto de la economía local. Las oportunidades de empleo directo pueden ser limitadas, pero el potencial de innovación y desarrollo tecnológico ofrece un horizonte prometedor.

La Ruta de la Seda Digital en América Latina y el Caribe

Lanzada en 2013 como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Ruta de la Seda Digital busca proyectar el modelo tecnológico chino mediante alianzas con empresas privadas respaldadas por el Estado. Desde la II Reunión Ministerial CELAC-China en 2018, el proyecto ha impulsado el comercio electrónico transfronterizo y el despliegue de redes 5G en varios países de la región.

  • Apertura de nuevos mercados para el e-commerce y servicios digitales.
  • Desarrollo de infraestructuras de interconectividad y centros de datos.
  • Disputa estratégica por la influencia tecnológica frente a Estados Unidos.

La valorización de la región radica en sus recursos energéticos, la modernización de sus economías y las crecientes necesidades de conectividad. Incluso aquellos países que no son parte formal de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, como Argentina y Colombia, han visto inversiones chinas significativas en el sector digital y energético, aceleradas por la urgencia de recuperar los ritmos de crecimiento tras la pandemia.

Competencia Global y Geopolítica de Datos

En la economía contemporánea, los datos representan el nuevo petróleo de la poscrisis de 2008. La rivalidad entre Estados Unidos y China se centra hoy en el control de la infraestructura y la normativa de protección de la información. Decisiones judiciales como el fallo Schrems II de la Corte de Justicia de la Unión Europea, que invalidó el mecanismo de Puerto Seguro entre la UE y Estados Unidos, ejemplifican la tensión sobre la privacidad y los flujos transatlánticos de datos.

Por su parte, la Unión Europea impulsa su Mercado Único Digital y ambiciosas políticas industriales para crear campeones tecnológicos en IA y gestión de datos. En este escenario, los grandes centros de datos funcionan como nodos estratégicos que requieren semiconductores avanzados, equipos eléctricos especializados y amplias infraestructuras de construcción y refrigeración.

Hacia una Soberanía Digital en América Latina y el Caribe

La creciente dependencia de potencias extranjeras expone a la región a riesgos de colonialismo digital y vulnerabilidades en IA. Para revertir esta tendencia, es fundamental impulsar la soberanía tecnológica en América Latina y el Caribe mediante políticas que promuevan la gestión local de datos y servicios.

  • Fomentar la creación de centros de datos regionales bajo regulación local.
  • Desarrollar alianzas público-privadas con alianzas estratégicas para la resiliencia regional.
  • Implementar normativas de protección de datos y privacidad robustas.
  • Apoyar proyectos de investigación e innovación en IA y ciberseguridad.

La consolidación de un territorio digital autónomo no solo genera empleos de alta calificación, sino que fortalece la competitividad y la capacidad de negociación internacional. Además, la cooperación regional en infraestructura crítica—desde cables submarinos hasta nodos de intercambio de datos—puede disminuir la vulnerabilidad ante presiones externas.

En conclusión, el nuevo oro de la geopolítica económica ya no se extrae del subsuelo, sino que fluye a través de redes de datos y centros de procesamiento. América Latina y el Caribe tienen la oportunidad de capitalizar la ola de inversión digital, equilibrar la balanza de poderes y asegurar un desarrollo sostenible e inclusivo. Solo a través de una estrategia articulada de inversiones, gobernanza y cooperación podrá la región convertir la transición tecnológica en un verdadero motor de prosperidad.

Robert Ruan

Sobre el Autor: Robert Ruan

Robert Ruan participa en Prismal creando artículos centrados en gestión financiera personal, control del presupuesto y fortalecimiento de la estabilidad económica.