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La Amenaza de la Ciberdelincuencia Económica: Proteger Activos

La Amenaza de la Ciberdelincuencia Económica: Proteger Activos

13/02/2026
Maryella Faratro
La Amenaza de la Ciberdelincuencia Económica: Proteger Activos

La ciberseguridad ha dejado de ser un tema lateral para convertirse en un pilar de la estabilidad económica global. Cuando el costo global del cibercrimen supera billones de dólares, cada empresa y ciudadano queda bajo amenaza. En 2026, las pérdidas rondan los 11,9 billones de dólares; para 2030 se estiman en 19,7 billones, una cifra que supera el PIB nominal de China. Este panorama exige una respuesta urgente.

Entender esta crisis implica reconocer que, al cierre de 2025, los daños superaron los 10 billones de dólares, situando al cibercrimen como la tercera economía mundial. Cada brecha de datos cuesta en promedio 4,88 millones de dólares en 2026, impulsada por vectores humanos y tecnologías avanzadas.

Vectores de ataque y su evolución

Los métodos de intrusión se han diversificado y profesionalizado. El ransomware lidera con un 32% de las brechas en 2023, exigiendo rescates promedio de 8 millones de dólares frente a los 5 millones de 2020. El phishing y la ingeniería social provocan el 36% de los incidentes globales, la principal causa raíz de brechas. Proliferan además el cryptojacking, con un aumento del 136%, y los ataques a la cadena de suministro, que crecen un 300%.

  • Ransomware: Afecta 12,8% de empresas financieras B2B y 8,2% del retail.
  • Phishing e ingeniería social: Pérdidas de 1.800 millones de dólares en 2023.
  • Cryptojacking y troyanos bancarios: Más de 1,3 millones de ataques detectados en 2025.

Estos vectores operan ahora como servicios profesionales: los cibercriminales usan botnets, credenciales personalizadas y análisis basados en IA para maximizar extorsiones.

Impacto sectorial y regional

La ciberdelincuencia no distingue tamaño ni ubicación. El sector financiero sigue siendo el blanco preferido, con fraudes en banca móvil, NFC y ataques coordinados de malware e ingeniería social. El comercio electrónico afronta riesgos en chatbots, asistentes IA y búsquedas por imagen. Mientras tanto, las PYMEs conforman el 47% de las víctimas, debido a infraestructuras menos robustas.

Regionalmente, Europa (nórdicos, Francia, Alemania, España y Reino Unido) muestra menor exposición relativa, gracias a regulaciones maduras. América Latina y Medio Oriente enfrentan desafíos por infraestructuras limitadas, elevando el riesgo en datos críticos y servicios esenciales.

Tendencias para 2026

El cibercrimen está en pleno proceso de industrialización global. Se comporta como una multinacional: adopta IA para generar malware evasivo, campañas de phishing masivo e incluso extorsión personalizada tras analizar datos robados. Los servicios de botnets y credenciales se ofrecen bajo demanda, mientras la economía clandestina se consolida con redes de financiamiento y mercados negro.

En paralelo, las organizaciones adoptan estrategias de ciberseguridad avanzada. La arquitectura Zero Trust se convierte en estándar, junto con Centros de Operaciones de Seguridad (SOC) y plataformas XDR. Sin embargo, persiste la brecha de talento: se requerirán 3,5 millones de profesionales especializados para 2025.

Medidas de protección y recomendaciones

Responder a esta dinámica requiere un enfoque integral que combine tecnología, personas y procesos. A continuación, se presentan acciones prácticas para empresas de cualquier tamaño:

  • Implementar Zero Trust: Verificación continua de usuarios y dispositivos sin concesiones.
  • Desplegar XDR y MFA: Detección avanzada de amenazas y autenticación multifactor para acceso seguro.
  • Asegurar configuraciones en la nube: Auditorías periódicas para evitar brechas por fallos de infraestructura.

Además, no basta con herramientas; el capital humano es crítico. Programas de capacitación reducen en un 30% el riesgo de ataques basados en ingeniería social. Fomentar una cultura de seguridad colaborativa y simular escenarios de ciberataque fortalece la resiliencia organizacional.

  • Capacitación y simulacros de phishing periódicos.
  • Seguros cibernéticos que cubran brechas y extorsiones digitales.
  • Evaluación continua de proveedores para asegurar la cadena de suministro.

Las regulaciones como NIS2 en la UE y las iniciativas CISA en EE.UU. establecen marcos robustos. PYMEs y asesores financieros deben priorizar nubes seguras, capacitación y vigilancia activa del ecosistema tecnológico.

Hacia un futuro resiliente

La amenaza del cibercrimen económico es real y creciente. Sin embargo, también existe una oportunidad única de fortalecer procesos, tecnologías y talento. Adoptar estrategias proactivas y cultivar una mentalidad de mejora continua permitirá a empresas y gobiernos proteger sus activos más valiosos.

El reto no es solo técnico, sino estratégico y humano. Solo con una sinergia entre inversores, responsables de TI y usuarios finales lograremos convertir la ciberseguridad en un motor de confianza y crecimiento sostenible.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

Maryella Faratro escribe para Prismal con enfoque en educación financiera, organización del dinero y construcción de hábitos económicos responsables.