Los mercados de carbono representan una oportunidad histórica para alinear la rentabilidad empresarial con la protección del planeta. A través de mecanismos de mercado, empresas e inversores pueden contribuir a un futuro más limpio mientras generan valor económico.
Los mercados de carbono son instrumentos clave para incentivar la reducción de emisiones y crear una economía baja en carbono. Funcionan mediante la negociación de unidades que equivalen a una tonelada de carbono equivalente, ofreciendo un precio a las emisiones de CO₂ y otros gases de efecto invernadero.
Existen dos modelos complementarios que juntas mueven miles de millones de dólares cada año:
Al combinar ambos esquemas, se establece una dinámica financiera que apoya tecnologías limpias y premia la innovación en eficiencia energética.
El Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (EU ETS) es el más extenso y valioso, puesto en marcha en 2005. Cobertura amplia, incluyendo energía, industria pesada y operadores aéreos, ha convertido a Europa en líder mundial.
Gracias a este esquema, la UE ha generado más del 41% de la recaudación global en mercados regulados, demostrando que sistemas robustos y predecibles de precios atraen inversiones en tecnologías limpias.
El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) entra en vigor en 2026 para equiparar el coste de emisiones de importaciones y evitar la fuga de carbono. Incluye acero, aluminio, cemento, fertilizantes, electricidad e hidrógeno.
Lejos de ser proteccionista, busca un equilibrio justo en competencia y avanzar hacia la neutralidad climática.
El CBAM ilustra cómo políticas bien diseñadas pueden coordinarse con mercados para ofrecer señales claras y evitar desplazamientos de emisiones.
Para 2026, se prevé la convergencia de tres grandes segmentos: cumplimiento (~25 Mt/año), eliminaciones de alto precio (CDR) y mercado masivo (~140 Mt/año). Cada grupo exige estrategias específicas y refuerza la transparencia y confianza del mercado.
La demanda de CORSIA alcanzará 200 MtCO₂ para 2028, con precios futuros estimados en 16 USD/t. Sin embargo, la oferta estructuralmente baja presionará al alza, premiando los proyectos más innovadores.
Por otro lado, las tecnologías de captura y eliminación de carbono (ERW, BECCS, DAC) ganan escalabilidad y atraen nuevos compradores corporativos, marcando el inicio de una nueva etapa de gestión proactiva de riesgos climáticos.
El éxito en este nuevo entorno requiere una visión holística y acciones concretas. Inversores y empresas deben:
Solo así podrán capitalizar el crecimiento de los mercados de carbono y contribuir a la transición ecológica global.
Los mercados de carbono han dejado de ser una promesa para convertirse en una pieza esencial de la estrategia climática mundial. Su evolución ofrece una palanca poderosa: asignar valor económico a la calidad del aire y al bienestar de las generaciones venideras.
Al aprovechar estos mecanismos, los participantes no solo protegen el planeta, sino que también generan retornos sostenibles. La invitación está clara: liderar con visión, innovar con propósito y construir juntos una inversión sostenible de impacto que marque la diferencia.
Referencias